diumenge, 5 d’abril del 2009

13 de septiembre de 2008

Ahora que te has ido, ahora que ya no estas me doy cuenta de cuanto te he querido. En la soledad espero que un día vuelvas para decirme que todo ha sido un error. Cada minuto, cada instante que paso sin ti es una eternidad. No entiendes las palabras te quiero, te necesito…
Has olvidado todos los momentos que pasamos juntos, cada beso, cada caricia que nos dimos. Has preferido marchar sin mirar atrás, arrastrando todo nuestro presente y el futuro que queríamos vivir. Cogiste el último beso, lo guardaste en una maleta y sin decir nada más desapareciste de mi vida. No me explico como pude ser tan tonta, tan incrédula y vivir ilusionada de un sueño que se había hecho realidad. “Los sueños, sueños son”. Lo dice mucha gente, pero gente que no saben que quiere decir, o lo que significa para mi.
Los sueños son la energía de mis mañanas, las fuerzas que desprendía al verte.
Si me lo permites voy a guardar todo lo vivido en una cajita de cristal. En cada rincón habrá una sonrisa y en la tapa una lagrima, me tragaré la llave para no volverla a abrir más, para no recordar ese pasado tan bonito que me diste y recordar que ahora tengo un presente que vivir y un futuro que planificar.
Ojala pueda verte como un amigo, como un buen amigo, pero de momento me conformaré con pensar que en algún momento fuiste más que eso, que en algún momento me diste tus tesoros más preciados, tus besos, tus caricias y tus sonrisas que tantos días alegraban mi existencia.
Parece que el mundo se acaba que ya no voy a vivir más, que nada tiene sentido y me siento sola, abandonada como a un perro en una perrera, como a un reloj en un joyero. Creo que ya no tengo ilusión, que la he perdido gracias a ti. Y todavía te quiero, me has hecho mucho daño y todavía pienso en ti. Soy idiota, realmente lo soy. Pero esta idota nunca te va a olvidar aunque quiera, aunque lo intente. Tú siempre estarás en mi memoria como el chico que me dio ilusiones y luego me las quitó todas de golpe. La niña que conociste ya no existe, tu niña no ha soportado todo este dolor.
Me parece que ya he madurado, que es lo que tu tanto me decías que me faltaba, pero ya no me sirve de nada. (Pero me servirá)

Creo que lo mejor es que me vaya de tu vida para siempre.
Para mi fue un placer haber sido parte de ti durante nueve meses.

GRACIAS

Jo!!